TENGO QUE DEDICARME TIEMPO PARA MÍ, PERO ¿CÓMO SE HACE ESO?

Muy a menudo, en conversaciones con personas de mi entorno -sobre todo mujeres- se comenta la necesidad de tener tiempo para hacer las cosas que nos gustan. Dedicarnos tiempo a cuidarnos, a querernos, a hacer lo que nos dé la gana, pero no lo hacemos, nunca tenemos tiempo para tener tiempo.

¡Claro! Creo que ya tengo la clave, podemos intentar estirar el tiempo al máximo, que los segundos vayan más despacio y así conseguiremos alargar las horas, los días, los meses y… ¿tener tiempo para dedicarnos? No, no lo creo, tampoco conseguiríamos organizar nuestro tiempo para sacar unas horas a la semana y dejarnos llevar por lo que nos apetezca, seguiríamos inmersas en las obligaciones que tenemos o que creemos tener.

Sin detenerme a reflexionar cómo hemos llegado hasta aquí, lo cierto es que vivimos en una rutina diaria que nos arrastra sin que nos paremos a pensar dónde estamos yendo. Nos hemos convertido en una especie de seres programados para los diferentes días de la semana, con el tiempo bastante planificado y con poco margen para hacer cosas distintas. Ésto, nos guste reconocerlo o no, es fruto de nuestras propias decisiones y está en nuestra mano cambiarlo.

Decidir dar pequeños giros a nuestra cotidianidad y tener esos minutos para cuidarnos, depende únicamente de querer hacerlo de verdad. Para ello hay numerosas herramientas que nos ayudarán a lograrlo, yo me quedo con las que he aprendido estudiando Coaching y PNL, y que se pueden resumir en dos palabras: Conciencia y Responsabilidad.

Hay un proverbio chino que dice “todo viaje de diez mil kilómetros comienza con un solo paso”, y es verdad. Además hemos de saber dónde queremos llegar, no vaya a ser que nos perdamos por el camino y estemos dando vueltas durante años sin rumbo fijo.

Dedicarnos tiempo, implica pararnos a pensar qué queremos, cuál es nuestro objetivo (toma de conciencia), ver las opciones que hay para lograrlo y dar el primer paso (responsabilizarnos). Dicho así suena fácil, pero hay ocasiones en las que necesitamos que nos acompañen en este proceso.

En esos momentos, podemos acudir al Coaching y buscar una persona que nos entrene y nos acompañe a llegar donde queramos. Es un apasionante reto que hemos de asumir para que nuestra vida sea lo más parecido a la que soñamos que sea.

Merece la pena intentarlo, porque además éste es el mejor tiempo que podemos dedicarnos, el tiempo de soñar y dar el primer paso hacia allí.