Sal de tu zona de confort, da el primer paso

La semana pasada tuve la gran suerte de poder impartir un taller con 12 mujeres que tenían ganas de marcarse nuevos retos y afrontar nuevos horizontes vitales. El título del taller era “Da el primer paso” ya que la idea inicial era la de plantearse un objetivo individual e ir analizándolo con técnicas de Programación Neuro Lingüística.

El resultado mereció la pena, se pudo de manifiesto cómo algo tan aparentemente sencillo como es preguntar ¿para qué? Puede cambiar nuestra perspectiva de las cosas.

El taller empezó definiendo lo que es la zona de confort y las distintas etapas que hay que pasar para llegar a salir de ella; zona de confort, zona de miedo, zona de aprendizaje y zona de éxito. Debatimos lo que puede llegar a implicar detenerse en la zona de miedo y no atreverse a llegar a la siguiente zona. El miedo es necesario si lo escuchamos con prudencia y lo dejamos marchar, si no, se puede convertir en nuestro mayor aliado para la inacción.

La última zona, la definimos como zona de éxito, tengamos o no el resultado que buscábamos, y eso ¿por qué?. Acogiéndonos a una de las presuposiciones de la PNL, asumimos que en la vida no existe el fracaso, sólo feed-back, es decir, pase lo que pase, ha de servirnos para aprender del proceso y seguir hacia delante. La frase con la que nos quedamos fue; en la vida o aciertas o aprendes. La verdad es que bajo este paradigma los retos se asumen con mas calma y con mas seguridad.

Después comenzamos a definir objetivos, tarea que puede ser muy sencilla o nada. Hay personas que tienen claro lo que quieren y por qué lo quieren (no tanto para qué), hay otras que saben perfectamente lo que no quieren y por qué no lo quieren. Para estas personas que no definen ningún objetivo en positivo sino que definen lo que quieren dejar atrás, el primer paso es ese; piensa lo que quieres, pregúntatelo, cierra los ojos, escucha, siente… decide hacia donde quieres ir. Dar cualquier paso sin saber hacia donde puede no llevarte a ninguna parte.

 

Una vez que todas tuvimos los objetivos en positivo, planteamos cómo hemos llegado a decidir ese objetivo y de quién depende lograrlo. Esto también tiene su particularidad ya que, en ocasiones, nos fijamos objetivos que no son nuestros, que nos los han ido diciendo, los venimos arrastrando desde hace tiempo, etc. Llegados hasta aquí, es fundamental que la decisión sea nuestra y lograrlo dependa de nosotras.

Trabajar los aspectos sensoriales del objetivo es una de las partes que a mi mas me gusta. Ir haciendo ese camino neurológico para saber qué vamos a ver cuándo logremos nuestro objetivo, lo que vamos a escuchar, a sentir… todo lo que implica dar rienda suelta a nuestros sentidos y centrarlos en lograr lo que nos hemos propuesto. Decirle a nuestro inconsciente que queremos lograrlo, que nos vamos a sentir muy bien, que nuestro diálogo interno va a ser emocionante, motivador, y que tenemos una imagen de nosotras mismas como personas de éxito. Todo esto, va construyendo nuestra predisposición a dar pasos hacia una dirección claramente definida.

Después vino la gran pregunta ¿para qué queréis lograr el objetivo?. Las caras de extrañeza ante una pregunta tan -aparentemente- sencilla, van surgiendo cuando se escriben las respuestas. No estamos acostumbradas a detenernos a pensar para qué hacemos las cosas, nos quedamos en el por qué y seguimos. Lo cierto es que al hacer una ejercicio de sinceridad y poner sobre la mesa para qué hago lo que hago o quiero lograr lo que quiero lograr, tomamos conciencia de nuestros valores mas importantes y podemos tomar impulso o detenernos. Si no existe una congruencia real entre los pilares que sustentan mi vida y los resultados que voy a obtener al lograr un objetivo, probablemente hay algún momento en el camino en el que me voy a frustrar, voy a parar o me voy a desviar. Preguntarnos para qué es imprescindible, los porqués, no son suficientes para empezar un camino y que disfrutemos haciéndolo.

 

Finalizamos con la parte ecológica de los objetivos; ¿cómo afecta a tu entorno que lo consigas?. Las caras de sorpresa aparecen en todas las participantes quienes preguntan – ¿cómo que cómo afecta a nuestro entorno?.

Tras una explicación de lo que implica testear la ecología, surge un universo desconocido a la hora de abordar los objetivos. Si preguntarnos para qué ya es un giro de tuerca, esto es un universo por descubrir. Esta es, tal vez, la parte mas determinante cuando estamos haciendo una buena definición de los objetivos, es la parte en la que muchas veces, decidimos cambiar el objetivo.

 

La sesión terminó con un feed-back grupal, “hay que hacer poso y digerir todo lo que hemos visto esta tarde”. El primer paso está dado, ahora vamos a por el segundo.

Gracias a todas por haber estado, nos vemos en la siguiente.

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